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Tiempos perdidos

PANDEMIA

Mórbidas eran las caricias
Y los infinitos infinitesimales besos que nos dimos.
Letales crecían los que no nos dimos.

Tóxica era la piel que compartíamos
Deletéreo el aire que nos disputábamos.

Allí donde nuestros nombres embozados
Se fundían en ofrecido olvido.

De enfermiza nostalgia contaminados
Los viajeros enseres huéspedes
En los que nuestra casa vacía
A veces anidaba.

Caricias, besos, aire, piel, enseres…
Venenos necesarios,
Portadores de presencia:
Tempestad y cuidado.
Preñada de lejanía y despedidas,
De ausencias y promesas incumplidas,
De esperanzas rotas,
Y también de lo por venir inesperado.

Mas pareciera ahora que los démones airados de los tiempos
Conspiran indolentes
Para enderezar el arco horadador de la metáfora
En cuya distensión se guardan
Y aguardan las simientes del futuro.

Enemigos de ésta y de cualquiera otra figura
Trabajan incansables
Enjugando cada vez más tiempo
En la presencia compartida
Hasta que sólo queden máscaras
Profilácticas
Superpuestas
Mirándose entre sí
De quita y pon
A juego con las horas

Meu amor, não venhas tarde

Sem alegria
Eu confesso, tenho medo
Que tu me digas um dia
Meu amor, não venhas cedo

Por ironia
Pois nunca sei onde vais
Que eu chegue cedo algum dia
E seja tarde demais

Será tal vez tarde de más…

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